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Las minas en buenas manos

Martes 26 Mayo 2015

En la montaña la seguridad de todos los sitios y accesos siempre estuvo en el centro de las preocupaciones. Si bien las primeras técnicas pueden parecer a la luz de la tecnología actual un tanto rudimentarias, a través de los años los profesionales de la montaña han competido con ingenio para dar seguridad a los dominios esquia-bles y las estaciones de esquí, sin por ello arriesgar sus vidas. Ya que el primer desa-fío se sitúa también a este nivel.

Un poco de historia

Las avalanchas fueron las primeras en causar dificultades en la montaña. Su desencadenamiento preventivo se hacía entonces “en esquís”. Los pisteros socorristas de la época llegaban desde lo alto de una pendiente, de un corredor y se apresuraban a cortar la placa causante de preocupación. De más está decir, que este principio no estaba exento de riesgo y que sólo estaba dirigido a pequeñas avalanchas.

Como a menudo sucede con el progreso, desgraciadamente es necesario que ocurra una catástrofe significativa para que las conciencias se despierten y que las tecnologías evolucionen. La montaña y su seguridad no escapan a la regla. En 1970 la avalancha del Valle de Isere causó la muerte de 38 personas, en su mayoría jóvenes en clases de esquí, que fueron sorprendidos al amanecer. Desde entonces, el tema de las avalanchas, la prevención y el desencadenamiento acapararán toda la atención. El desencadenamiento preventivo es el único medio que permite garantizar la seguridad de las pistas, de las personas,…

La tecnología está en marcha

La primera solución se diseñó en EE.UU con el “avalancheur”, especie de cañón dotado con un proyectil explosivo auto degradable. La técnica resultó ser un éxito en Francia, pero un éxito relativo debido al costo del proyectil y del explosivo. Luego se desarrollaron diferente soluciones y siguen siendo actualmente preciadas herramientas de protección. Se distinguen dos categorías: el desencadenamiento por carga explosiva y el desencadenamiento por carga gaseosa. Estos métodos y variaciones relacionadas se podrán descubrir a través de las siguientes páginas. Estas técnicas aprobadas y probadas en montaña en invierno en los dominios esquiables, se adaptan perfectamente para aportar seguridad a yacimientos mineros y vías de acceso. En el número 2 de Andes Lideres, presentamos brevemente los distintos métodos de desencadenamiento de avalanchas, aquí les ofrecemos un capítulo completo.
Les presentamos detalladamente las principales técnicas en la materia: funcionamiento, ventajas,… sin omitir nada: Catex, Gazex, Gazflex y sus variaciones, pero también las protecciones contra aludes más tradicionales, pero que desempeñan un rol en materia de protección de vías de acceso y sitios. Finalmente, un capítulo sobre la seguridad no estaría completo sin el aspecto viabilidad: fresas, cadenas, vehículos especiales son también soluciones indispensables para acceder y evolucionar en total seguridad en las zonas montañosas o mineras.

 

Catex : En el lugar correcto, en el momento adecuado

Catex

El desencadenamiento preventivo de avalanchas es una técnica que permite desencadenar avalanchas voluntariamente en el momento deseado, para proteger dominios esquiables, redes viales o de ferrocarril, explotaciones mineras, etc. Se trata de provocar una onda de choque para desestabilizar y poner en movimiento la reciente acumulación de nieve en la zona de inicio, para limitar el desencadenamiento de una gran avalancha natural destructiva.

Históricamente, el desencadenamiento preventivo de las avalanchas se ha realizado mediante explosivos. Clásicamente, los pisteros socorristas que trabajan en el desencadenamiento de avalanchas utilizan esta técnica. Simple y poco costosa, basta entonces utilizar cargas explosivas que se pueden ya sea lanzar, ya sea dejar deslizar sobre la nieve. Son activadas por un detonador eléctrico o pirotécnico conectado a una mecha lenta cuando el pistero socorrista está situado cerca de la zona de inicio de una avalancha. A lo largo de los años y a fuerza de práctica, las técnicas han evolucionado y se han elaborado algunos productos con el fin de purgar en forma más simple y en total seguridad las avalanchas
La empresa Montaz Equipement creó el Catex, cable transportador de explosivos. El principio del Catex es simple: los explosivos son transportados a través de un cable de varios kilómetros que circula por torres sobre zonas de avalancha hasta el punto de tiro. El artificiero puede entonces iniciar los tiros, hasta cinco disparos simultáneos. Gracias al sistema TDR, tiro radio controlado, los artificieros tienen el dominio del tiro. Pueden disparar cuando lo desean. Después de enganchar la carga a un cilindro blindado, ésta se sigue en la pantalla de un control remoto que tiene un alcance de cinco kilómetros. El desencadenamiento también se hace a distancia, lo que permite mejorar la seguridad de todos: artificieros, esquiadores, trabajadores que podrían encontrarse en la zona de desencadenamiento de avalancha justo antes del tiro.
Este sistema presenta varias ventajas. Las avalanchas provocadas son menos voluminosas que las avalanchas naturales: al purgar en forma regular el manto de nieve (en cuanto las condiciones lo permiten, por ejemplo alrededor de
30 cm de nieve reciente), la acumulación de nieve al inicio es normalmente mucho menor.
Antes del desencadenamiento, se adoptan algunas medidas preventivas de seguridad para los lugares amenazados durante las operaciones: prohibición al público, cierre de caminos/de pistas, evacuación de edificios. Es un procedimiento eficiente económicamente en el corto y mediano plazo.
El Catex by Montaz combina una posibilidad de tiros cualesquiera sean las condiciones climáticas y un desfase de los puntos de tiros de acuerdo al viento. El control de las cargas está totalmente automatizado, lo que permite hasta cinco tiros simultáneos. Finalmente, la estación motriz es funcional, accesible y ergonómica.

 

Gazex : Desencadenamiento de avalanchas mediante gas

La mezcla de un gas combustible (propano, hidrógeno) y de un gas comburente (oxígeno) en un recinto relativamente confinado y una chispa, pueden producir una fuerte detonación. La onda de choque producida por esta mezcla binaria explosiva se orienta sobre la zona susceptible de derrumbarse o sobre el manto de nieve: esto puede ponerlo en movimiento para desencadenar una avalancha. Esta técnica permite evitar las exigentes normas nacionales relacionadas con los explosivos y a menudo es controlada remotamente.

Los sistemas de desencadenamiento preventivo de avalanchas a gas son actualmente tres: Gazex/Gazflex, DaisyBell y O’ bellx.

Todo sobre el Gazex

La empresa TAS, filial del grupo francés MND, se ha especializado en el desarrollo de soluciones a gas para el desencadenamiento preventivo de las avalanchas. Lanzados en 1988 los Gazex luego los Gazflex son sistemas de desencadenamiento preventivo de avalanchas a distancia, cualesquiera sean las condiciones climáticas, liberándose de las dificultades relacionadas con el almacenamiento y manipulación de explosivos. Se trata de una estructura fija. La avalancha es provocada por la explosión de una mezcla gaseosa oxígeno/propano al interior de un explosor específicamente estudiado y posicionado al inicio de una zona de riesgo. Los dos gases se almacenan en una garita específica, luego se transportan separadamente por un tubo doble hacia la zona de inicio de las avalanchas donde se coloca un sólido tubo de acero, en forma de codo y abierto hacia abajo sobre el manto de nieve o de la zona “por desencadenar”: el tubo explosor, llamado también “dragón”.

¿Cómo funciona?

Los explosores están conectados a una central de gas en la cual están almacenadas las reservas para toda la temporada. Con un radio de acción de 90 m, estos sistemas son particularmente eficaces. Los explosores están conectados por dos canalizaciones (una para cada gas) a una garita (la longitud de las canalizaciones depende del volumen del explosor). Estas centrales de gas contienen la alimentación necesaria de gas, una estación de meteorología, un sismómetro que permite determinar si se ha desencadenado o no una avalancha, un sistema de comando, etc. Una garita central de gases es capaz de alimentar hasta diez explosores. El control a distancia puede realizarse por radio o GSM a través de un programa, o por cable (solamente para las garitas). Desde su computador, el operador puede controlar la apertura de las válvulas que liberarán una cantidad de gas predeterminada. El responsable de tiro es el único habilitado para utilizar este aparato y el único que conoce los códigos de acceso. La mezcla se lleva a cabo en la base del tubo y el sistema de encendido induce automáticamente la explosión. Se requiere un período de 15 minutos antes de que se pueda disparar otra vez, este intervalo de tiempo corresponde al llenado de tanques de propano. Las cantidades de gas se evalúan antes del inicio de la temporada para que los Gazex / Gazflex pueda ser autónomos durante todo el invierno.

gazex

 

Daysybell : Movilidad, disponibilidad, eficacia

Movilidad, disponibilidad y eficacia son las características distintivas de DaisyBell. Con esta solución, se ofrece un nuevo enfoque del desencadenamiento preventivo de avalancha por helicóptero, sin explosivo y con un tiempo de aplicación reducido.

Con DaisyBell, se puede intervenir rápidamente y en cada corredor avalanchoso que no esté equipado con una solución fija de ingeniería civil. Su flexibilidad y rapidez de uso hacen de DaisyBell una herramienta siempre disponible, sin exigencias previas. Su mantenimiento restringido al mínimo (suministro de gas y mantenimiento de la carga de las baterías para colocación en sector) demuestra que es un desencadenante “sin problemas”. Se cuenta con autonomía para realizar 60 tiros al principio de un procedimiento de desencadenamiento si las reservas de gas están a plena carga.
El principio es simple: transportado en helicóptero, 5 a 10 metros sobre el manto de nieve a tratar, el método DaisyBell consiste en hacer estallar una mezcla de hidrógeno/oxígeno que se encuentra en un contenedor metálico de forma cónica. La onda de choque provocada de esta manera, desencadena la avalancha.
El DaisyBell es transportado por un helicóptero que lo lleva suspendido bajo él. La maniobrabilidad en vuelo ha sido probada y validada: las empresas y pilotos de helicópteros todos adoptaron el desencadenante DaisyBell desde la primera vez que lo tuvieron en sus manos ya que el desencadenante, unido al helicóptero por una eslinga de 15 a 30 metros, tiene un comportamiento equilibrado tanto en vuelo, como durante las operaciones de desencadenamiento mismas.
Otra ventaja, el control remoto por radio permite al operador que está en la cabina del helicóptero controlar los tiros desde ahí mismo en forma muy segura. El sistema DaisyView permite conocer continuamente la distancia entre DaisyBell y el suelo, el número de tiros efectuados, el estado de la batería, así como las reservas de gas y el conteo regresivo antes del tiro.
DaisyBell es una verdadera alternativa al explosivo para tratar los corredores no equipados con sistemas fijos de desencadenamiento a distancia. Además, DaisyBell los libera de exigencias vinculadas a la legislación sobre el almacenamiento, el transporte y la utilización de explosivos y permite desencadenar las avalanchas en todo tipo de sitio, protegido o no, ya que no queda ningún residuo contaminante producido por el tiro. Otra ventaja: el bajo costo de los consumibles en comparación con el explosivo.
Además, la entrega de DaisyBell es realizada directamente por TAS que capacita al personal que será luego usuario designado. Se entrega un certificado con este motivo.
DaisyBell es una solución innovadora, móvil y disponible que permite desencadenar preventivamente todo tipo de avalancha, incluso en los lugares más remotos y menos accesibles. Ecológico, económico, DaisyBell permite un desencadenamiento rápido de las avalanchas ya que la duración del procedimiento de tiro es de sólo 5 segundos y la duración entre cada tiro es de sólo 10 segundos.

Daysybell

 

 

O'BELLX : El sistema extraíble de desencadenamiento

L a inmensa mayoría de los sistemas de desencadenamiento de avalancha son sistemas llamados fijos. Estos últimos, una vez establecidos en una zona o en un corredor avalanchoso identificado, no pueden desmontarse fácilmente para ser objeto de un mantenimiento avanzado. Las operaciones de mantenimiento deben necesariamente hacerse in situ, a menudo en terrenos con pendiente y expuestos a riesgos naturales. Por lo tanto, los operadores están sometidos a riesgos, a accidentes. MND Group, mediante su filial TAS, elaboró un sistema extraíble de desencadenamiento preventivo de avalanchas, a distancia, que no requiere ningún mantenimiento ni operación in situ.

¿Cómo funciona el sistema O’Bellx?

El sistema O’ Bellx está formado por dos partes. Por una parte, un soporte de acero fijo al suelo mediante cuatro barras de anclaje, destinado a recibir el módulo funcional y, por otra parte, un módulo funcional extraíble, en el cual se encuentra el cono de explosión en acero Alto Límite Elástico rodeado por un cárter en material compuesto que protege los componentes eléctricos, electrónicos y mecánicos así como las reservas de gas. El sistema O’ Bellx es completamente autónomo en gas y en energía puesto que es recargable por paneles solares. En verano se almacena y prepara en el valle, en invierno se transporta en helicóptero y se puede controlar a distancia. Puede garantizar así una temporada entera de desencadenamiento de avalancha sólo con una botella de cada gas (hidrógeno y oxígeno). Aquí el principio de funcionamiento también es simple: una explosión, una onda de choque, el desencadenamiento de una avalancha. Particularidad de esta solución innovadora: el módulo está libre de sus movimientos verticales durante la explosión, lo que limita los esfuerzos generados y por lo tanto la amplitud de las fundaciones: trabajos a un mínimo costo para una seguridad óptima y un fácil desencadenamiento de avalanchas. Una vez colocado en la zona de inicio de las avalanchas, O’ Bellx permite obtener seguridad en los sitios que deben protegerse.
Verdadero concentrado de las tecnologías provenientes de Gazex y de DaisyBell, O’Bellx es un desencadenante de avalanchas a gas que funciona al margen de la meteorología gracias a su comando remoto, que cuenta con una gran
autonomía así como con una gran potencia de desencadenamiento.
Autónomo y compacto, O’ Bellx opera sin canalización. Su diseño le permite una perfecta integración al paisaje en período invernal. ¿La gran ventaja de esta solución? O’Bellx lo libera de las exigencias relacionadas con la legislación sobre el almacenamiento, el transporte y el uso de explosivos. Además, la instalación o desinstalación del módulo funcional se realiza en una sola rotación de helicóptero, sin intervención del operador en el sitio. Al término de la temporada y gracias a un gancho automático, el módulo se recupera simplemente gracias a un helicóptero, para liberar así el paisaje y facilitar las operaciones de mantenimiento y almacenamiento esperando el próximo invierno. El módulo funcional queda inmediatamente operativo una vez colocado sobre el soporte. En caso necesario, puede ser fácilmente intercambiable con un módulo funcional de reemplazo.
O’ Bellx es un producto fiable y duradero que permite protegerse eficaz y duraderamente contra los riesgos de avalancha.

O’Bellx

 

Dossier por Mickaël Frottier, Martin Mazza y Aurélie Palluel
Fotos © DR

 

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